• diego stewart

Pequeños Países ....con foco en la Investigación Clínica.

Actualizado: 1 de oct de 2019

Cuarta Edición. Click acá para video resumen


EL pasado 14 de setiembre se realizó la IV edición de Pequeños Países Grandes Oportunidades en el salón de Parva Domus colmado de profesionales vinculados a distintas áreas de la salud.

El foro "Pequeños Países Grandes Oportunidades en su Capítulo Investigación Clínica", fue promovido por la Sociedad de Oncología Médica y Pediátrica del Uruguay y por Uruguay XXI. Fue declarado de Interés ANII por la Agencia Nacional de Investigación e Innovación. y apoyado por el Instituto Pasteur de Montevideo. Durante el foro referentes del área de investigación clínica de España, Chile, Argentina, Brasil y Uruguay compartieron sus experiencias.




El desarrollo de estudios clínicos oncológicos (investigación de nuevos tratamientos o procedimiento médico en pacientes humanos) facilitarían el acceso a nuevas drogas a más del 50% de los pacientes oncológicos de Uruguay. Así lo expresó el doctor uruguayo Carlos Barrios, director ejecutivo de la Latin American Cooperativa Oncology Group (Lacog), quien afirmó que esto es viable por el “tamaño del país, su disposición geográfica, número de pacientes oncológicos y el control del sistema de salud” y ayuda “al problema de acceso a tratamientos costoso, brindando al paciente mejores posibilidades”.

Barrios, quien además es director del Centro de Investigación en Oncología de Sao Lucas (Brasil) y del Instituto de Cáncer del Hospital do Câncer Mãe de Deus, de Porto Alegre, realizó estas declaraciones durante una mesa redonda en el “Foro Pequeños Países, Grandes Oportunidades, La Investigación Clínica, una oportunidad país”, organizado por la Sociedad de Oncología Médica y Pediátrica del Uruguay (Sompu), el pasado sábado 14 de septiembre en Parva Domus.

Si bien el hecho que los estudios se hacen directamente en personas puede dar a pensar que se trata a las personas como “conejillos de indias” la realidad indica que en algunos casos puede ser la única opción a acceder a tratamientos de primer nivel y hay muchas personas que lo piden, aseguró Osvaldo Aren, director ejecutivo de la clínica Bradford Hill de Chile. “A Chile vino un extranjero, puso un centro de investigación y en estos momentos tiene ocho pisos, maneja 100 protocolos y un tomógrafo de última generación. Y todo con el boca a boca porque los pacientes están ávidos de tener otras opciones de tratamiento porque hoy miran Internet y saben de las últimas opciones terapéuticas. De hecho yo tengo pacientes de Uruguay y Argentina”. Barrios sumó que esa realidad también se percibe en Porto Alegre, que reciben pacientes de Rivera y de Artigas. “La investigación clínica no tiene frontera, van a Porto Alegre porque no hay en Uruguay”.

Por su parte, Luis Ubillo, presidente de la Sompu, alertó que si bien en Uruguay se han hecho estudios clínicos en el pasado, desde hace años no se hacen y que el país ya no está en el circuito internacional. Para volver a figurar, aconsejó comenzar a conquistar el mercado exterior “lentamente”. “Tenemos la maquina desaceitada. Hay que saber eso y para que empiece a moverse otra vez hay que comenzar con cosas de bajo riesgo, ganarse la confianza, dar ese paso. Si se avanza, esto trae beneficios para el país, las instituciones de salud, los equipos técnicos y no técnicos y sobre todo, los pacientes”, remarcó.

Otro de las instituciones que impulsa la investigación clínica es el Instituto Pasteur. Su director, el doctor Carlos Batthyány, explicó que en el laboratorio existen seis grupos de los 24 que están haciendo investigación guiada por curiosidad, que están con el objetivo a 2021-2023 de hacer ensayos clínicos en fase I con nuevas drogas, nuevos compuestos, nuevas indicaciones. “Es súper importante para Uruguay y para la región. Para nosotros, que hacemos ensayos de laboratorio, poder llevar un experimento a un ensayo humano es difícil y desafiante. Y Sudamérica nunca fue capaz de poner un fármaco convencional en la farmacia a pesar que tiene tres premios novel”.

Tiempos

Lograr que el mundo se fije en Uruguay como destino de estudios clínicos en personas no es fácil y una de las principales barreras a destrabar es acortar los tiempos administrativos de aprobación de estudios por parte de los organismos reguladores, coincidieron los participantes.

Según señaló Luis Heus, de la Comisión de ética del Ministerio de Salud Pública (MSP), el decreto recientemente aprobado en junio de este año fijó avanzó en este sentido y fijó como máximo un tiempo de 60 días para la aprobación de un estudio clínico “y se han logrado en 15 días”, acotó.

Sin embargo, si bien esto implica una mejora con respecto a años anteriores no sería suficiente, según Barrios. “Tiempos de seis semanas sería lo ideal. Uruguay debe destacarse por este diferencial porque acá no hay volumen de personas como en casos como Brasil. Demorar unos 180 días para aprobar un protocolo como sucede en Brasil solo puede suceder en Brasil porque tiene volumen y calidad y porque es el séptimo mercado farmacéutico local. Un país como Uruguay no se pude dar el lujo de demorar 60 días para aprobar un estudio. Si la reglamentación no contempla esto, o se cambia o se hace otra cosa porque no es competitivo”.

De hecho, Aren, de la clínica Bradford Hill de Chile citó los ejemplos de Canadá y Australia, que salieron con dos estrategias basadas en dos variables: devolver los costos asociados a investigaciones clínicas con deducciones impositivas (Australia devuelve 42% a la semana del comienzo) y acortar los tiempos de aprobación. “La más relevante fue acortar tiempos. En Australia aprobar un dossier de un nuevo fármaco para una investigación clínica no puede superar las 6 semanas”, remarcó.

A entender de Barrios, cuando “uno o dos jugadores” logren romper barreras de los problemas, el camino será más fácil. “Esto pasó en Brasil, es el proceso normal de este tipo de actividad en todos los lugares porque los beneficios son tan grandes que es difícil que no se lo imite”.

Finalmente, Aren anunció la posibilidad de compartir la experiencia de sus centros clínicos y brindar formación y capacitación para profesionales uruguayos. “No se duerman, en Bolivia ya se está hablando de este tema y Colombia también”, finalizó Aren.




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